¿Qué es la Ley de Glaciares (Ley 26.639)?
Aprobada en 2010, es una norma que establece presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial. Su objetivo es preservarlos como:
Reservas estratégicas de agua dulce para el consumo humano, la agricultura y la recarga de cuencas hidrográficas.
Protectores de la biodiversidad.
Atractivos turísticos y reguladores climáticos.
La ley prohíbe actividades que puedan afectar su condición natural, principalmente la minería del metal y la explotación de hidrocarburos en estas zonas.
¿Qué cambió recientemente?
Las propuestas de reforma buscaban flexibilizar la definición de qué áreas están protegidas. El cambio principal se centraba en:
Reducir el concepto de ambiente periglacial: Se pretendía proteger solo aquellos glaciares que tuvieran una función hídrica “actual y relevante”, o que estuvieran incluidos en un inventario específico bajo criterios más estrictos.
Habilitar actividad económica: Al limitar qué es un “glaciar” o qué es “zona periglacial”, zonas que hoy están protegidas quedarían liberadas para proyectos mineros a gran escala. 3. ¿Cómo perjudican estos cambios al medio ambiente? Si se flexibiliza la ley, los riesgos ambientales son críticos:
A. Pérdida de reservas de agua Los glaciares no son solo “hielo estático”; son tanques de agua que alimentan los ríos en épocas de sequía. Si se interviene el ambiente periglacial (suelos congelados que también contienen agua), se rompe el equilibrio hídrico de provincias enteras, afectando el riego y el agua potable.
B. Destrucción de glaciares “de roca” Muchos glaciares en Argentina están cubiertos por rocas y no parecen una masa de hielo blanca. Las reformas suelen dejar estos glaciares desprotegidos. La actividad minera en estas zonas implica explosiones, polvo (que acelera el derretimiento) y contaminación con químicos.
C. Aceleración del Cambio Climático En un contexto de calentamiento global, los glaciares ya están retrocediendo. Quitarles protección legal acelera su desaparición, eliminando nuestra principal defensa natural contra las crisis hídricas futuras.
D. Impacto en la Biodiversidad El ecosistema de alta montaña es sumamente frágil. La entrada de maquinaria pesada, la construcción de caminos y la remoción de suelos en zonas periglaciares destruye hábitats únicos que tardan milenios en formarse.
Resumen: Para alguien involucrado en la sustentabilidad, esta discusión es clave porque enfrenta el desarrollo económico inmediato (minería) contra la seguridad hídrica a largo plazo. La ley actual es una de las más protectoras del mundo, y cualquier recorte en sus definiciones se considera un retroceso en materia de derechos ambientales.